domingo, 5 de junio de 2011
¿Puede el marxismo estudiar el subdesarrollo?
El marxismo no es evolucionista. Se malinterpreta esta teoría cuando se afirma que es incapaz de explicar el subdesarrollo bajo la idea que solo lo hace con el desarrollo capitalista desde una posicion eurocentrica. Nada más falso. El marxismo, el materialismo historico, explica las contradicciones socioeconomicas internas del capitalismo como modo de producción, mas no sus "ventajas" como supuesto modelo de desarrollo. Al explicar estas contradicciones explica las propias del subdesarrollo del capitalismo en otros paises. Es decir, el marxismo estudia las contradicciones del modo capitalista de producción ahi donde se le encuentre, desarrollado por completo o no.
viernes, 3 de junio de 2011
Pronunciamiento
Al respetar las formas tradicionales de producción, afianzadas en una lógica conservacionista, estamos apegándonos más a una verdadera política socioambiental que al romper dichas estructuras para imponer un sistema productivo que solo busca explotar los recursos naturales, sin darse cuenta que estos forman una sola unidad con la organización social y cultural que hacen posible.
Actuar con irresponsabilidad contra el hombre, los movimientos sociales o contra la humanidad implica actuar indirectamente en contra del medio natural y viceversa...nuestros "políticos ecologistas" defienden los recursos naturales en la medida en que estos pueden convertirse en una moneda de cambio para futuras negociaciones con trasnacionales interesadas en su explotación comercial.
¡No a La Parota! ¡No al cultivo de transgénicos! ¡No a las concesiones mineras! ¡No a la explotación indiscriminada de pozos petroleros! ¡No a la privatización del agua! ¡No a la tala ilegal de bosques! ¡No al saqueo genético de nuestras selvas!
El petroleo latinoamericano
No hace mucho dejé mi viejo catastrofismo atrás, pero los recientes cambios económicos que estamos observando a nivel global me hacen dudar de mi decisión y replantear mi actual postura.
Todo el desarrollo económico desde principios del siglo pasado se lo debemos a una sola industria, la petrolera; sin la cual hubiera sido imposible diseñar el resto de las innovaciones que nos permitieron aumentar nuestra producción en todas las áreas. El petróleo lo utilizamos desde la fabricación de fertilizantes, que hicieron posible el aumento de la producción de alimentos, para la creación de fibras sintéticas, con las cuales todos nos vestimos, hasta la fabricación de todos los componentes que mueven al resto del complejo industrial y de servicios. Todo un complejo económico, político y social entretejido alrededor del petróleo. Al parecer nadie se dio cuenta de que al desarrollarnos a partir de una sola materia prima estábamos creando un sistema seriamente vulnerable. El mejor ejemplo es Estados Unidos.
Este país ha concentrado durante décadas sus esfuerzos en asegurar su abasto de combustibles, su influencia en el desarrollo y en la consolidación de la industria petrolera es evidente para todos, y la influencia que sigue ejerciendo en el mercado de futuros de esta importante industria también lo es.
Los recientes acontecimientos en medio oriente han desequilibrado el mercado internacional del petróleo disparando su cotización por arriba de los 100 dólares en marzo pasado. Si Irak no logra estabilizarse en los próximos años esta tendencia continuará reforzándose. Por si fuera poco, el desastre en Japón ha vuelto a poner en duda la conveniencia de generar energía a partir de reactores nucleares, sus plantas podrían cerrar en los próximos años. Este debate sobre la energía nuclear ha repercutido en otras naciones europeas y asiáticas. Ante este panorama, la industria petrolera se perfila como la única capaz de atender un aumento en la demanda de energéticos toda vez que otros sectores de energía y combustibles alternativos no han alcanzado la madurez suficiente para cubrir las necesidades de una economía en recuperación.
Sin embargo, el petróleo, como recurso finito, comienza a escasear. Las reservas probadas han venido disminuyendo, a pesar de nuevos descubrimientos y cada vez más exploraciones, en comparación con las nuevas necesidades que se avizoran en un futuro próximo. Las exploraciones en aguas profundas abundan en el mar del norte, en Canadá y en el golfo de México, pero el accidente del año pasado en una de estas exploraciones ha provocado que las compañías petroleras trabajen con mayor cautela en agua profundas, como en el caso de Ecopetrol en Colombia.
Por otra parte, muchas de estas reservas son de petróleo pesado, lo cual exigirá una reconversión infraestructural, en el área petroquímica de la industria, lo bastante importante para permitir la refinación de este tipo de materiales.
Este escenario, de proyección comercial y de reservas petrolíferas, es con el que las compañías petroleras latinoamericanas tendrán que lanzar sus proyectos de inversión, investigación, exploración y desarrollo. ¿Cuáles son las características de estas compañías (Petrobras, Pemex, Pdvsa y Ecopetrol)? ¿De qué disponen para atraer inversiones y convertirse en las nuevas fuentes de petróleo, en caso de un desastre político en medio oriente o de un abandono considerable de la energía nuclear?
lunes, 30 de mayo de 2011
Mercado y prostitución cultural
1. El mood no solo lo vemos en la música, recuerda que también hay religiones y filosofías a la carta...recuerdas la conferencia que fuimos a ver con Beto a Flacso?...recuerdas los libros de Lipovetski??...has visto como proliferan los programas con su sección de yoga??...No solo asistimos a la prostitución y a la vulgarización de la música por su constante mercantilización...somos testigos de minimización de toda expresión cultural susceptible de ser envasada, empaquetada y puesta en los excibidores de cualquier Mixup o de cualquier Sanborns...(recientemente en esta tienda vi un fascículo sobre bandas de rock y metal...entre las que figuran Gran Funk Railroad, Motorhead, Megadeath, Metallica, Sepultura, Sloyer entre otras...y no me dejaras mentir que algunas de estas bandas se vendieron un poco o se popularizaron al grado de flexibilizar su propuesta auditiva original)...
2. La subjetividad del individuo moderno es necesaria para esta prostitución, incluso al individuo mismo se le prostituye (en lo que creo, personalmente, es una función poca estudiada del mercado; el mercado no solo pone mercancías estandarizadas y previamente digeridas en manos de sus consumidores finales, el mercado también pone consumidores estandarizados y previamente programados para el consumo masivo en manos de empresas que lucran con su cultura, miserable sí, pero cultura comercialmente explotable al fin), y esta subjetividad cada vez se fragmenta más, lo que provoca la disolución de la identidad en un mar de posibilidades mercantiles, favoreciendo el surgimiento del mood...cada emoción, cada día, cada instante, cada experiencia, cada pretexto, cada gesto merece una canción, una letra, una alarido, unos riffs...cada estado de ánimo merece su propio genero...el individuo moderno se convierte a sí mismo en un gran almacén que contiene todo, pero que, en esencia, nada de lo que contiene se conserva mucho tiempo... ..y mi visita al Sanborns me hizo pensar eso...todos son, la mayoría pues, almacenes en un escaparate permanente...donde el consumo sin lógica es lo único invariable...
3. Siendo el consumo lo único invariable y lo único por lo que el sistema debe hacer todo lo posible por expandirlo en todas direcciones era de esperarse que con la compra del libro, viniera la huida al cine, la compra del soundtrack, y la posterior compra de toda una larga lista de suvenir (que confirman la actual prostitución de todo...música, literatura, pintura, escultura...) bastan unos cuantos ejemplos: Harry Potter, Crepúsculo, El señor de los anillos, Star Wars y una lista que se extiende al infinito y más allá con todas las películas de Disney-Pixar....hasta la comida se convierte en un vehículo para comercializar todo eso...y para eso tienes a KFC, McDonalds y demás (por eso como garnachas, aun no me venden el suvenir con mi chalupa de regalo)
4. la justicia y la libertad son solo conceptos idealizados que nada o poco tienen que ver con la realidad en la que las distintas clases y grupos sociales tienen que convivir....mientras exista el conflicto estos conceptos solo serán utilizados por los grupos que se sirven de ellos para arengar a uno que otro crédulo que piensa que su sola voluntad basta para cambiar el mundo...(JA...una compañera trató de ponerle un alto a mis razonamientos, en una cuestión sobre evolución humana y adaptabilidad, diciéndome que todos somos capaces de vivir en el espacio exterior...no sé si sepa que aun en esos viajes se trata de simular las condiciones en que los astronautas viven aquí en la tierra...sus trajes son muestra no de adaptabilidad...y no sé si ella ya aprobó los exámenes que impone la NASA a todos sus astronautas...)
5. dejo este espacio para conclusiones personales o comentarios....
viernes, 27 de mayo de 2011
Dos modelos. ¿Un objetivo?
I
Por siglos nos hemos esforzado por entender y controlar el medio que nos rodea para tratar de hacer de nuestra vida una vida mucho más cómoda y fácil. Sin embargo, en el camino hemos convertido nuestros propios fines, nuestros más idealizados anhelos, en solo medios para reafirmar lo que en un principio nos permitió sobrevivir, pero que ahora podría ser la causa de nuestra propia destrucción; nuestro egoísmo y nuestro desdén por nuestros semejantes, incluso por nosotros mismos.
Siglos de investigación y desarrollo solo nos han permitido reducir al Hombre a un mero componente orgánico basado en el carbono y de ver en nuestro entorno solo una pila de estructuras inanimadas protoplasmáticas susceptibles de manipulación y explotación comercial, en la que los mismos científicos, quienes redujeron los fenómenos y los sujetos a las verdades ultimas enunciadas líneas arriba, ahora son capaces de reinventar creativamente los mismos principios que destruyeron, pero con consecuencias adversas que ellos desconocen o dicen desconocer.
Esta cosificación del entorno que nos envuelve, ese reduccionismo que nos hace ver en todo y en todos simples recursos propensos a una explotación intensiva nos ha llevado a la situación económica, política, social, ambiental y cultural que hoy padecemos, situación que nos ha desgastado anímica y éticamente.
II
La forma en que hemos venido desarrollando nuestro conocimiento y aplicándolo a la industria y a la agricultura es heredera del positivismo filosófico que ha hecho del nihilismo y del narcisismo los pilares sobre los que descansa todo el sistema consumista depredador. El pragmatismo económico ha provocado en el último siglo y medio una sobreexplotación de recursos. El último siglo y medio ha generado la mayor riqueza producida por la humanidad en toda su historia, de acuerdo, pero también ha permitido la mayor desigualdad en su distribución.
Durante el último siglo y medio hemos sido capaces de duplicar en varias ocasiones nuestra capacidad de producir alimentos, pero poblaciones en regiones enteras alrededor del globo siguen padeciendo hambrunas, situación que, dada nuestra tecnología y conocimiento agrícola y pecuario, deberían ser insultante.
Pero ¿Qué es lo que ha permitido que hayamos llegado a esta situación?
III
En el mercado agroalimentario, como en el resto de los sectores económicos, se enfrentan dos modelos de desarrollo y dos ideas sobre lo que significa la producción en términos económicos y sociales.
Por un lado tenemos al modelo I, preocupado por introducir en sus procesos de producción las mejores innovaciones que le permitan reducir costos, minimizar riesgos y aumentar beneficios, en pocas palabras, que le permitan aumentar las ganancias. Sin embargo, detrás de este aparente progreso técnico, tecnológico y científico se esconde también otro proceso por el cual busca elevar sus ingresos; reducir los beneficios que ingresan a los bolsillos de sus empleados. Y eso no es todo, para los dueños de las empresas que participan de este modelo las personas empleadas han pasado a ser también un factor más de la producción, objetos anónimos, reemplazables, nulos por sí mismos.
Por el otro lado tenemos al modelo II, un modelo que intenta incorporar al conocimiento tradicional una nueva visión de sustentabilidad y sostenibilidad productiva de largo plazo, ecológica y socialmente responsable. No obstante, claro, hay que reconocer que su producción tiene un mayor costo por lo que sus mercancías circulan con un precio igualmente elevado, lo que las convierte en productos especializados para mercados selectos.
Pero también hay que señalar que sí el modelo I, además de socializar los costos y los riesgos de la producción, redistribuyera las ganancias que genera, acercara la información y el conocimiento a los que la ignoran y devolviera a las personas que emplea la humanidad que en ellos existe, estas no sólo serían capaces de consumir lo producido por el modelo II, si no que, también, expandirían este modelo en todas las direcciones. Alguna vez Kurt Cobain dijo que “si los medios difundieran mas música, la gente tendría mejores gustos”, Sin ser economista, el principio que fundamenta su frase contiene una gran verdad; una mayor difusión del conocimiento y una mayor distribución de la riqueza facilitaría el que las personas consumieran mas y verdaderos mejores bienes y servicios.
Un modelo produce para el consumo social, el otro ve el consumo social como medio para elevar las ganancias privadas.
¿Cómo saciar el deseo de ganancias privadas a favor del beneficio colectivo?
México y sus jóvenes
Según la Encuesta Nacional de Discriminación 2010, elaborada por la Conapred, el 35.6% de los jóvenes entrevistados entre los 18 y los 29 años considera que la falta de empleo es el principal problema que enfrentan, seguido por las adicciones que representan el 11.1% en su percepción.
¿Estas opiniones reflejan el contexto real en el que viven los jóvenes del país?
Recientemente el rector de la UNAM reconoció que la Universidad solo puede atender el 5% de la población que demanda un espacio en esta casa de estudios. Esto no es algo nuevo, durante el 2006 únicamente el 24% de los jóvenes entre 19 y 23 años logró acceder a la educación superior, mientras que en 2008 este panorama no mejoró cuando solo el 25.6% de la población entre 19 y 23 años lo consiguió.
Por tal motivo, este segmento también registra el mayor desempleo en la actualidad, si partimos de la premisa de que el acceso a la educación, así como la calidad de la educación que se recibe, determina la posibilidad de obtener un empleo y un buen salario.
Hablando de la calidad de la educación que se recibe, la reforma educativa que se pretende impulsar en el país se debate entre formar personas competentes en términos productivos, bajo modelos educativos y curriculares propuestos por la expansión de la educación técnica superior, y formar ciudadanos que ayuden a construir una sociedad económica y democráticamente madura.
Sin embargo, la posibilidad de que la aparente recuperación económica, anunciada por el optimismo estadístico del secretario de Hacienda, sea capaz de generar los empleos necesarios para la población joven es mínima.
Una economía basada en la exportación petrolera, actividad que cada vez va más en picada, no será capaz de generar opciones serías de empleo, lastima para los cientos de estudiantes que se preparan en geociencias en los ínfimos institutos tecnológicos municipales.
La pujante industria aeroespacial exige personal altamente calificado, pero las compañías del sector lo importan y generan su conocimiento en sus propios centros de investigación, lo que disminuye la oportunidad de generar cualquier vínculo con las universidades del país.
El tradicional sector manufacturero fronterizo, como buena parte de la industria nacional, se enfrenta a la inseguridad que priva en la zona y a la fortaleza de la economía china, factores que disminuyen su capacidad de generar empleos y que incluso ponen en riesgo su participación en el PIB, por una parte, y le restan atractivo para la inversión, por otra.
Finalmente, el grueso de la agricultura campesina se ha convertido en una actividad que solo permite la supervivencia, mientras que la agricultura comercial de exportación, intensiva en el uso de mano de obra, solo alienta la desterritorialización de la población, rompiendo las estructuras sociales de sus lugares de origen.
Continuará…
martes, 24 de mayo de 2011
Sentido, sinsentido y negación en el arte
Varias posiciones filosóficas y éticas coinciden al afirmar que el sentido es lo que justifica una acción. Varios autores le confieren matiz ético al agregar factores como la regla de oro; que nos hacen recordar las máximas universales desarrolladas por Kant y todas las propuestas de pensadores como Fichte o Schelling. De esta forma, hablamos de sentido entendiéndolo como aquello que justifica una acción como parte de nuestra responsabilidad con algo que va más allá de nosotros mismos, lo que, implícitamente, nos hace reconocer que formamos parte de un todo más basto que nosotros mismos.
Con el advenimiento de nuevas corrientes que centraron sus propuestas en la subjetividad del artista, surgieron tendencias como el expresionismo o el impresionismo. Incluso mucho tiempo atrás, con la secularización del mundo del arte, el autorretrato fijó una nueva etapa en la pintura, poniendo de manifiesto la importancia que comenzaba a cobrar el individuo en el proceso en el cual el sentido perdía su divinidad y comenzaba a caer a pedazos en el rostro de todos; para reconocer en nosotros mismos ese sentido que el cielo perdió.
El siglo XIX es vital en el reconocimiento de este proceso, en este se gestan las crisis que dieron origen a las corrientes filosóficas que han nutrido el desarrollo de las ciencias, y con ello el de la sociedad en su conjunto en un proceso de retroalimentación. En él se refuerza la desvirtualización del individuo a partir de las malinterpretación que se hizo de esta idea desde el romanticismo. Nietzsche, el superhombre y el nazismo. Las corrientes existencialistas, que provienen desde Kierkegaard y, muy profundamente, desde Kant, se desarrollaron con mayor acento desde entonces, hasta desembocar en pensadores como Camus y Sartre. En este siglo también se sentaron las bases para el triunfo del pragmatismo positivista, la razón universalista fijada al deseo de progreso humano del siglo de las luces, y que alimentó la reforma social del Estado a principios del siglo XX, dió paso a una razón instrumental basada en principios de inmediatez y de satisfacción personal, la base fundamental de la sociedad de consumo. En este caldo de cultivo se originó el hedonismo, el nihilismo y el narcicismo, los pilares sobre los que descansa la posmodernidad que influye en todos los ámbitos, incluidos el arte.
En la primera opción surgieron propuestas como el abstraccionismo, en el que los artistas dejaron de repetir las apariencias de la realidad y decidieron violentar estos fenómenos para poder así, quizá, penetrar la verdadera realidad y encontrar un sentido. Hubo quienes prefirieron llevar su violencia a mayores extremos (Arte Gore) nulificando toda relación con el Otro.
Y finalmente, aparecieron aquellos que, negando su relación con el todo, negándose a sí mismos, optaron por desarrollar un arte carente por completo de sentido y de esfuerzo alguno por alcanzarlo.
El tedio y la devirtualización del YO
Si la sociedad se nos presenta como algo aburrido y completamente insustancial por su incapacidad de provocar en nosotros interés alguno y ante la cual, progresivamente, se desarrolla nuestra indiferencia, no es de sorprender que la capacidad perceptiva de los individuos, y con ello la de la sociedad misma, se degenere día a día y no sea capaz de percibir la gravedad, la seriedad y la irreversibilidad de los sucesos que nuestra propia indiferencia permite. Esto no es un problema psicológico. Esto es un problema estructural que se gestó al interior, y a partir, de las contrastantes y contradictorias relaciones sociales donde se desvirtuó la noción de individuo.
Al darle demasiado protagonismo al YO se desvirtuó su carácter. El individuo creyó que era capaz y, por lo tanto, tenía derecho a todo provocando que lo poco que conseguía se convirtiera en un insulto a sus pretensiones y a su soberbia lo que, finalmente, alimentó su avidez y fomentó su insaciabilidad.
La proliferación de la industria del entretenimiento --basado en principios económicos productos del yo desvirtuado- constata la progresiva e imparable extensión del tedio en la sociedad, como al mismo tiempo comprueba que el tedio se ha convertido en una fuente de riqueza insuperable. El que continuamente, mediante los medios masivos de información, se nos recuerde que nuestros efectos personales son cada vez más anticuados, y por lo tanto más aburridos y tediosos, le ha permitido al sistema profundizar en los métodos de enajenación logrando así basar la estabilidad de su reproducción, como sistema dominante, no ya en la generación de ganancias sino que, también, en la imperiosa necesidad de perpetuar la indiferencia, el tedio, mediante las novedades y la moda, trivializando nuestros deseos.
Sobre la no novedad del tedio.
Es cierto que no hablo de nada nuevo. El hombre siempre ha tenido tiempo para aburrirse. De lo que hablo es del fenómeno moderno que ha democratizado el tedio, trivializándolo. Eso no es nuevo.
I
El tedio, la acedia, el spleen, hasta hace poco era un fenómeno en el que pocos reparaban. Un fenómeno para los cuales no existían la condiciones para su proliferación. O al menos de las cuales no tenemos registro y una prueba fehaciente de su existencia a lo largo de la vida de la humanidad. El tedio ha dejado de ser el mecanismo por el cual se accede a una reflexión profunda sobre el sentido del mundo y sobre la posición que en el ocupamos.
II
Esto lo encontraras en toda la tradición filosófica helénica y romana. Desde Sócrates, Epicuro, Pitágoras, Herodoto, Virgilio etc. los filósofos clásicos (helenos y romanos) han tratado de descubrir el lugar del hombre en el mundo. Platón fue el enlace con la tradición cristiano-católica, donde el sentido se encontró en Dios. Con el advenimiento del pensamiento escolástico y humanista, que rescato al helenismo, y preparó al siglo de las luces, el sentido pasó de Dios al Hombre. Mediante este camino el tedio ha dejado de ser el medio por el cual tratamos de descubrir y asumir nuestra posición en la naturaleza, en el universo, en la creación o en la sociedad liberal del siglo XVIII-XIX.
III
En el momento en que el sentido esta en nosotros, la necesidad de vivir el tedio ha dejado de preocuparnos. Lo hemos democratizado. El sentido, el poder, antes estaba fuera de nosotros. Ahora somos nosotros el poder, el sentido...pero no el tedio, pues no lo necesitamos para saber que somos nosotros los nuevos dioses, o para saber que nosotros somos la medida de todo.
El decir que somos nosotros quienes damos la importancia a las cosas, o que las conductas sociales "estan solo en nuestra cabeza y propios complejos" es asumir que nosotros, y solo nosotros sabemos que es lo que pasa, conformándonos con nuestros "complejos", conformándonos con denotar nosotros mismos el sentido y la importancia de las cosas, reduciendo la opinión de los demás a mero "complejo"...observas como este tedio chabacano, esta repugnante actitud, este pesado aburrimiento, este eterno fastidio, proviene de nuestra incapacidad para vivir el TEDIO PROFUNDO que llevó a los filósofos a reconocer que nosotros no somos el centro del mundo ni del universo, ni de la creación (por ejemplo, ellos ya sabían que la tierra no era el centro del universo).
IV
Ahora todos se dicen llenos de tedio, razón por la cual asumas que ya no es nuevo...ni novedoso...el problema es que ahora ya no saben cómo significar las cosas, de ahí que vayan de la sorpresa superficial a la búsqueda de las "raices"...pero que no sean capaces de florecer por sí mismos en relación al lugar que ocupan en el mundo.
El individualismo hace del tedio una sensación más a la que tenemos derecho, todos. Pero el ejercer ese derecho no nos da la capacidad para superar nuestros propios complejos, haciendo que nos conformemos con lo que hoy nos sorprende, para dejarlo cuando hayamos descubierto sus raíces y pasar a otra cosa. El tedio define.
Ahora todos se dicen llenos de tedio, ¿pero cuántos lo superan, superándose a sí mismos??? El tedio chabacano está en todas partes. Pero la capacidad para transformarse sumido en el tedio no es un fenómeno masivo. No ha surgido en la cantidad suficiente como para decir que sea una mercancía ya popularizada…y por la cual ya te hayas aburrido…...para terminarme diciendo que no digo nada nuevo...no se ha vivido un fenómeno así.
México y el mundo
Recientemente el INEGI dio a conocer que el PIB mexicano mostró un crecimiento del 5.5% en 2010, despues de una caida mayor el año anterior. Los criticos afirman que este crecimiento puede deberse a factores ciclicos y señalan que conviene analizar el PIB usando la tasa trimestral anualizada.
Despues de este analisis se desprende que el mayor crecimiento del PIB se dió durante el cuarto trimestre del 2010 con un indice de 5.1%, mayor al 3.2% alcanzado en el periodo anterior correspondiente. Por otra parte, la contribucion al PIB por sectores se ha hecho mas balanceada, aunque los que mantienen una mayor participación son el sector manufacturero de exportación y el de servicios orientado al mercado interno. Cabe señalar que el sector manufacturero mexicano creció mas rapido que el de Estados Unidos, y las mercancias mexicanas han venido ganando mayor participación en el mercado de alta tecnologia de Estados Unidos, nicho dominado tradicionalmente por paises como China.
Por una parte tenemos a Estados Unidos y las decisiones que ha tomado su banco central para estimular su economia, lo que favorecerá el incremento en un punto porcetual de la ultima estimación de su PIB.
En relación a lo anterior, tenemos el efecto que la politica economica de la FED ha representado para el resto de las economias emergentes. La apreciacion de la moneda de estas economias frente al dolar les resta competitividad en el mercado internacional por la paridad cambiaria que sostienen con la moneda de Estados Unidos. Sin embargo, la apreciacion del peso no se compara con la que padecen las monedas de otras naciones que tambien compiten en el mercado norteamericano.
Por ultimo, los recientes conflictos en Medio Oriente puede desequilibrar el mercado mundial del petroleo, eso puede signicar un aumento en los precios favorable a México, pero un excesivo incremento del precio del petroleo puede afectar la recuperación estadounidense y con ello parar los indices de crecimiento del PIB en México.
Como vemos, el efecto es uno y las causas muchas. En los proximos dias veremos como la crisis en Medio Oriente influye sobre la economia mexicana y aun sigo en la espera, personalmente, de la decision que tome China frente a las politicas impulsadas desde la FED.
La estrategia de seguridad.
Ernst Jünger, en su trabajo Fuego y Movimiento publicado en 1930, nos daba cuenta del desgaste económico, político, social y moral que vivió la sociedad europea como resultado de la inefectividad de los ejércitos enfrascados en las trincheras de los frentes del campo de batalla de la Primera Guerra Mundial.
Jünger consideró que la técnica fue la única que permitió desahogar este conflicto, en el ámbito de la estrategia militar, al permitir, precisamente, el desarrollo de una mayor capacidad de fuego y desplazamiento de las brigadas, reemplazando la infantería a pie y la caballería decimonónica, herencia de siglos de conflicto humano, por un mayor calibre en los cañones y regimientos motorizados, sin dejar de mencionar la importancia que representó la identidad y la cohesión social frente a un enemigo común.
Con una capacidad de fuego cuestionable lo siguiente es valorar la capacidad de movimiento del ejército. Este participa de un conflicto para el cual no está preparado como cuerpo regular. La disciplina de las tropas y la impenetrabilidad de los cuarteles se ven vulneradas por la acción precisa de pequeños grupos. El enemigo no posee distintivos, no se le ubica sino hasta después de concretados sus ataques. Esta situación no logrará controlarse con más vehículos blindados, aéreos, terrestres o anfibios.
La fuerza en desplazamiento ya no es suficiente. Se precisan acciones de inteligencia. El gobierno mexicano ha construido centros de información desde los cuales se diseñan las estrategias para contrarrestar los movimientos del narcotráfico; trasiego de enervantes, armas y personas y flujos financieros al interior y hacia y desde el exterior del país. Con ello se ha logrado ubicar a los líderes de muchos de los grupos identificados con el narcotráfico. En este proceso han contado con la asesoría de agentes estadounidenses.
Consumo y ética. En busca del sentido.
V: Olvidaste completamente la solución, dada por ti en algún post, a tus últimas interrogantes. Lo que mueve ahora es el consumo; lo que ahora rige la vida del individuo es su necesidad de pertenecer a algún estrato social con el que, volutivamente, se identifica a través de su consumo. Pero su quehacer y forma de pensamiento no corresponde al mismo.
Por otro lado, la salvación no es necesariamente un dilema universal, estas cayendo en la idea de que nuestros valores son LOS valores, lo que me lleva a cuestionarte: ¿Estas visualizando un probable retorno a las ideologías antiguas de corte religioso o un ingreso a las mitologías ligeras promovidas por un mercantilismo ideológico?
F: Coincido contigo al afirmar que el consumo es lo que actualmente está moviendo a los individuos hacia el esfuerzo de construirse una identidad, pero la propia lógica del capitalismo, como productor de novedades que aceleran la circulación de capital, hacen que este esfuerzo de afirmación del Yo se convierta en un proceso inestable que no permite la fijación de ningún sentido más allá de la propia rapidez con la que aparecen nuevos y muy variados clichés. En esto último no me dejaras mentir o al menos me corregirás con la ayuda de tu tesis de licenciatura.
En cuanto a una posible propuesta de retornar a ideologías de corte religioso me gustaría hacer una aclaración. En notas anteriores he afirmado que detrás de muchas de estas ideologías existen principios éticos que podríamos compartir, como ellas lo hacen, sin caer en el fundamentalismo o en el dogmatismo sobre la creencia de Dios, Yahvé, o cualquier otro ser divino que recuerdes. Incluso estos principios existen como fundamento de filosofías orientales como el budismo, el brahmanismo, el taoísmo o el confucianismo, que bien sabes no necesitan la idea de divinidad. ¿Pero cuáles son estos principios? La regla de oro. No hagas lo que no quieras que te hagan a ti. Este y muchos otros principios de civilidad han sido predicados desde tiempos más remotos que las primeras comunidades cristianas, y eso ya es algo de tiempo. Las encontramos incluso en el código de Hammurabi, donde ya se plasmaban principios de responsabilidad social para con las viudas, los huérfanos, etc. como una función y principio ético del Estado. El Estado de Bienestar no es tan nuevo como se cree. Es esta la propuesta que, no yo sino, antiguos, clásicos, pensadores diseñaron para sus propias utopías; Platon, Aristóteles, Tomas Moro, San Agustín, por nombrar algunos. Personalmente estoy en el dilema de qué promover; si una revalorización de esos principios éticos que compartimos, tal como lo promovió el parlamento de las religiones con su Manifiesto por una ética mundial, o, siguiendo mi fatalidad, crear elementos distopicos, fundados en la conciencia del conflicto como elemento inherente no solo a la humanidad sino a la naturaleza en su conflicto, tal como lo hicieran Huxley, Orwell, Papinni...
Espacios emergentes
Los actuales cambios socioeconómicos, y sus consecuentes efectos en la organización del espacio, nos han permitido superar el fordismo, como modelo de desarrollo, y alcanzar un nuevo nivel en la sociedad, la sociedad de la información, donde las tecnologías que la han hecho posible han favorecido la digitalización de flujos de capital financiero que han descentralizado muchos de los centros de decisión alrededor del mundo.
La innovación tecnológica, de la mano de esa nueva celeridad con la que se mueve el capital alrededor del globo, ha hecho posible una terciarización de la economía en la que, junto a los servicios, ha aparecido la creación de conocimiento como nuevo pilar de desarrollo económico.
Estos, la innovación y los flujos de capital, han favorecido una restructuración productiva alrededor del mundo. La descentralización de las regiones que tradicionalmente concentraban las industrias más rentables ha hecho que estas entren en una dinámica que les hace llevar sus procesos de producción a otras regiones del mundo que ofrecen nuevas ventajas para acelerar la acumulación capitalista al reducir los tiempos en que el capital se reproduce. Junto a esta mayor aceleración en la acumulación de capital se nos presenta una mayor concentración, gracias a la desregulación permitida por el actual modelo de desarrollo económico.
De esta manera, mediante la actual globalización económica, se ha hecho presente una mayor especialización en los procesos de producción, que exigen determinadas características económicas y sociales en los lugares en los que se emplazan dichos procesos, que ha dado como resultado un aumento en el factor trabajo desplazado lo que, paradójicamente, ha reforzado la economía informal.
La acumulación de capital junto a los nuevos medios de comunicación e información han cambiado la vieja relación que existía entre el espacio y el tiempo provocando una redefinición del territorio que se ve presionado por nuevos flujos intangibles pero que, al mismo tiempo, han hecho del territorio un agente activo en la determinación del funcionamiento social, haciendo que las sociedades aprovechen mejor sus ventajas comparativas; como condición necesaria para su articulación a los flujos que determinan las redes de interacción mundial.
Estos fenómenos han provocado una revalorización del territorio y el espacio en el análisis socioeconómico como agentes que constituyen una parte importante en los nuevos procesos de integración económica.
Para los mismos análisis se ha echado mano del estudio de la relación que existe entre la innovación, la globalización y el territorio y de conceptos como el de la globalización misma, la mundialización y el tecnoglobalismo.
Por otra parte, también se ha analizado la relación que existe entre el espacio y el tiempo en la definición del territorio. La reducción de distancias, la innovación que reduce los tiempos de producción y los nuevos flujos de capital y mercancías parecen ser los nuevos factores que determinan la manera en que se están integrando los espacios bajo esquemas temporales cada vez más efímeros, en los que el territorio se define a partir de flujos que articulan los centros de poder y los centros donde las personas desarrollan sus vidas cotidianas en los cuales, sin embargo, aun no puede superarse la dicotomía local/global.
Sin embargo, la nueva lógica de construcción y determinación territorial, favorecida por una mayor competitividad y una mayor capacidad de conexión e inserción en las redes y flujos de capital e información, permite el surgimiento de nuevos espacios que superan las viejas oposiciones urbano-industria-progreso/rural-agrario-atraso, convirtiéndose en espacios económicos emergentes que están dejando de ser determinados por viejas oposiciones como urbano/rural, norte/sur, centro/periferia.
Estos nuevos espacios son las ciudades globales, como nodos en los que convergen las decisiones, el control y el poder, los medios innovadores, como espacios en los que se genera el conocimiento y la innovación, y los distritos industriales, en los que el control y el conocimiento interactúan para generar desarrollo económico.
lunes, 23 de mayo de 2011
El arte y la vulgarización del placer
En 2003 el artista britanico de origen indio, Anish Kapoor presentó en la Tate Modern de Londres una gigantesca escultura titulada Marsias (En respuesta a la obra de Tiziano; Desollamiento de Marsias), en dicha presentación Kapoor, refiriendose a su propio trabajo, comentó: "No tengo nada que decir como artista, no creo que decir algo sea importante. Pero pienso que que es posible crear lugares cargados de energía, ámbitos de cierta intensidad"
Es claro que para Kapoor lo más importante es el deseo y el placer sensorial, sin importar su origen y trascendencia, toda vez que lo unico que se vive es el presente como consecuencia del olvido del pasado y de la indiferencia frente al futuro. Donde lo Otro, luego de convertirse en mero Objeto, se convirtió en experiencia.El objeto supone una ubicación espacio temporal claramente definida con la cual se le reconoce cierta autonomía con la forma en que lo percibimos. La experiencia, por el contrario, se olvida de que el Otro, no obstante su reduccion a Objeto, posee una individualidad. La experiencia valora el mundo a partir de las sensaciones que exige el sujeto, y estas sensaciones, al igual que ella misma, carecen de ubicacion espacio-temporal hacia la cual dirigirse --es decir de un objeto que las provoque- por lo que la satisfacción personal sujeta a lo vertiginoso de nuestros deseos se convierte en la medida del mundo.
Tal parece que, para Kapoor, no importa la reflexión basada en el ejercicio linguistico --lo que incluiria la percepción de Otro, y no solo de nuestas sensaciones- cuando lo importante es la sensación que nos provoca las experiencias contenidas en un tiempo infinito, y, por tanto, no definido, cargado de estimulos que no conocemos. Parece no importar hablar sobre los placeres, lo último de la cultura hedonista, solo vivirlos, aun a costa de cosificar al otro, de convertirlo en experiencia volatil.
La cultura consumista y hedonista moderna promueve la permanente satisfacción del Yo mediante el vacio existencial colectivo. Ironia. En este contexto, todo parece ser una falsedad provocada por el ansia y la necesidad, artificialmente construida, de permanecer atascados de experiencias novedosas.
En estos tiempos parece no existir las condiciones para el arraigo. La transformación permanente del yo es la premisa que mueve el sistema, a pesar de que los individuos no puedan reconocerse a sí mismos mas que como antenas receptoras de sensaciones. Irregularidad, impermanencia, los frutos del sistema consumista.
La iglesia como institución
Al institucionalizarse los principios, de cualquier tipo, estos pierden su carácter público y pasan a ser dominio de ciertas élites que les impregnan su muy particular interpretación, como ejemplo la misma iglesia (institución) que después de sus tres primeros siglos cerró la posibilidad de interpretar de manera individual las escrituras al latinizar todo, al excluir lo que a ellos les pareció innecesario (evangelios apócrifos) y al extraer lo que de democrática tenia la primitiva comunidad cristina y sustituirla por el cónclave demasiado elitista para designar al vicario de Dios en la tierra.
Esta institucionalización, después de la exclusión que degenera la construcción y en el reforzamiento de una verdadera comunidad, provee a sus encargados ciertas prerrogativas, como la interpretación sesgada (por qué solo Moisés y los levitas podían hablar con Dios? o por qué solo los papas y los clérigos debían interpretar la sagrada palabra?) que les provee el poder sobre quienes dependen de dichas valoraciones, de ciertos planes o de tales objetivos creados en el seno de una grupo por completo ajeno a la comunidad. Este poder, al no encontrar oposición que le arrebate el mando, se refuerza y alcanza a absorber, dominar y asimilar otros poderes (la conquista de palestina por los judíos o la evangelización de Roma y del imperio romano por obra de la influencia que adquirió el cristianismo en el mediterráneo al rededor de siglo IV). Sin embargo, la incisión y el debilitamiento de esta institución termina originándose en su propio interior (la división de la iglesia cristiana en una iglesia de occidente y de oriente, la católica romana y la ortodoxa; la reforma protestante) debido a una desvirtualizacion del sentido de sus principios (Erasmo de Roterdam, Juan Calvino y Martin Lutero fueron severos críticos de su propia Iglesia a la que intentaron reformar sin salir de ella en un principio y de la cual salieron, posteriormente, ante la cerrazón de la jerarquía de Roma iniciando así el surgimiento del protestantismo). Por otra parte, la institucionalización se fragmenta a sí misma para extender su control aunque, paradójicamente, se debilita interiormente al crear interpretaciones diversas sobre principios supuestamente comunes (concilios religiosos que ahondan las diferencias entre órdenes religiosas; cuanta diferencia hay entre los mendicantes franciscanos, los cartujos y los jesuitas) dando paso a nuevas instituciones que cobran importancia por sí mismas.
Después del preámbulo, necesario para entender la situación actual de la iglesia católica apostólica y romana, debemos reconocer que esta no es una institución que por sí sola amalgame sus diversas propuestas, el papa mismo es una institución con su propia reputación (El papa Juan Pablo II), las órdenes religiosas lo son un tanto también (al grado que han desarrollado universidades con métodos y objetivos muy diferentes). Esta desinstitucionalización ha generado que al interior de la iglesia, además de la corrupción de los principios que la fundaron, se origine un resquebrajamiento que la imposibilita a actuar como un todo. Sus diversos posicionamientos religiosos, sociales, políticos y culturales dan cabida a una infinitud de posiciones. Posiciones que se asumen desde esta plataforma por la influencia política que hay detrás de ella. Su influencia seduce, pues es Poder.
La evangelización, con dogmas de por medio, ha dejado de ser una preocupación para la iglesia, como un todo y como una confrontación entre las partes que la componen, por lo que los dogmas de carácter religioso han pasado a segundo término. Los nuevos dogmas políticos, si acaso podemos llamarlos así, son la nueva base a partir de la cual la iglesia pretende conservar su influencia en el mundo (su discurso sobre los derechos humanos, el Manifiesto por una ética mundial). La flexibilidad frente a temas tan delicados como el aborto, la muerte asistida, la eugenesia son también intentos de ganar simpatías entre los círculos que simpatizan o que rivalizan con estas propuestas (las declaraciones contradictorias entre cualesquiera de los miembros de la iglesia no hace más que manifestar la misma incisión intelectual que hay en su interior). Lo anterior me hace suponer que la iglesia trata de convertirse más que en una guía espiritual (pues ahora todos tenemos acceso a la Palabra bajo cualquier idioma para construir cualquier interpretación) en un referente político y social en el mundo y para lograrlo, desde sus distintas y muy variadas interpretaciones, ha tenido que adecuar su discurso en función del campo en el que trata de imponer o de hacer reconocer sus intereses y sus propuestas (desapareció el limbo, apoyan la búsqueda de vida en otros planetas).
Recordemos, finalmente, que la iglesia es y actúa como un Estado y que, como tal, tratará de dejar sentir su influencia en el concierto de las naciones. Su papel religioso lo ha cedido a nuevas corrientes creadas a la carta. Pero esa es otra historia.
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